Si un canadiense tiene que elegir un número, elige el 13
- Federico Buffa, The Black Jesus
Si no habéis leído nunca las reglas originales del baloncesto, os sugiero que lo hagáis. Es interesante observar, por ejemplo, como las tres primeras reglas llevaron al nacimiento del bote. Veámoslas:
- El balón puede ser lanzado en cualquier dirección con una o ambas manos.
- El balón puede ser golpeado en cualquier dirección con una o ambas manos, pero nunca con el puño.
- Un jugador no puede correr con el balón. El jugador debe lanzarlo desde el lugar donde lo toma.
A algún listillo se le ocurrió que las reglas no prohibian correr mientras se golpeaba el balón contra el suelo. Lo que siempre me ha sorprendido es que ese listillo fuera un chaval de Kansas, que no se me antoja una tierra de grandes genios.
La segunda frase de la tercera frase, en cambio, es la que ha inspirado a muchos jugones que la interpretan al pie de la letra, olvidando el resto de las reglas. Estoy seguro, por ejemplo, de que Oscar Schmidt Becerra la recitaba 100 veces antes de entrar en el campo.
Las reglas originales son 13, porque como diría Federico Buffa, los genios canadienses no pueden evitar elegir ese número cuando se baloncesto se trata. Que vayan reservando el 13 en New York…